Thygrisen ha tenido un inicio muy positivo tras el reinicio completo de la granja en 2025, que incluyó el cambio a la genética DanBred. Christian y Anja Hvelplund buscaban un mayor número de lechones nacidos vivos y un mayor porcentaje de carne magra, y ya están viendo cómo las cerdas DanBred cumplen estos objetivos.
Al recorrer las naves, todo transmite calma. En la maternidad, las cerdas permanecen tranquilas mientras los lechones maman, y en las áreas de cubrición y gestación, las cerdas levantan la cabeza con curiosidad o se acercan para comprobar si les has traído algo apetecible.
Thygrisen, ubicada en Dinamarca, cuenta con 1.450 cerdas DanBred y ahora percibe que, tras el cambio, ha recuperado el control total del manejo, aunque las diferencias entre genéticas resultaron ser mayores de lo esperado.
Christian Hvelplund gestiona Thygrisen junto a su hermano Erik Hvelplund, responsable de la producción agrícola. La mujer de Christian, Anja, tiene la responsabilidad total de las reproductoras. Por tanto, su experiencia es clave en el trabajo diario, especialmente durante el reinicio del censo en 2025, cuando cambiaron a DanBred.
Una genética nueva necesita nuevas rutinas
Un porcentaje de magro insatisfactorio fue el principal motivo para cambiar de genética aprovechando el reinicio total de la granja. Por otro lado, fue un gran reto conseguir que tantas nulíparas con un nuevo perfil genético pasaran por la cuarentena y gestación. No obstante, ya están observando resultados positivos en todos los ámbitos.
A pesar del elevado número de cubriciones, prácticamente no han registrado repeticiones, aunque sí fue necesario aprender a interpretar los signos de celo de las nuevas cerdas. A finales del verano de 2025 se produjeron los primeros partos y, aunque fue una etapa intensa, todo transcurrió según lo previsto. Tanto Anja como Christian esperaban diferencias entre genéticas, pero aun así les sorprendió la magnitud de los cambios y los ajustes necesarios. A lo largo del proceso, han ido adaptando rutinas que funcionen tanto para las cerdas como para el personal, con el apoyo de asesores especializados.
El nutricionista Flemming Laursen de Vilofoss, el asesor en producción porcina Henrik Bech Pedersen de Ceva y el consultor de comunicación Henrik Henriksen de DanBred han ayudado a Thygrisen asesorando sobre iluminación adicional, alimentación adecuada y adaptando sus instalaciones de cebo para que sirvan como cuarentena para las nulíparas.
“Tienen un equipo sólido y un sistema de alojamiento bien planteado. En general, están abiertos a sugerencias, manteniendo el concepto lo más sencillo posible, y eso funciona muy bien”, comenta Henrik Henriksen, de DanBred.

Producción de leche más que suficiente
Una de las sorpresas más positivas ha sido la impresionante producción láctea de las cerdas. Las cerdas DanBred producen más leche que la genética anterior, y no tienen problemas para amamantar camadas numerosas.
“Literalmente, la leche fluye, ¡es algo a lo que no estábamos acostumbrados! Apenas encontramos pezones no funcionales y son perfectamente capaces de criar muchos lechones”, explica Anja.
Como norma general, las cerdas se igualan con 15-16 lechones, independientemente del número de pezones. Algunas cerdas reciben 17 lechones si Anja considera que pueden manejar esa carga. Actualmente, la media es de 15 lechones destetados por camada.
El personal también dedica muy poco tiempo a la asistencia al parto, ya que las cerdas paren sin complicaciones y presentan una media de tan solo 0,8 nacidos muertos por camada. Los resultados en maternidad son prometedores e incluso los lechones más pequeños evolucionan favorablemente. Además, Thygrisen ha decidido no castrar a los lechones, ni de forma quirúrgica ni mediante castración inmunológica.
“Todos los cerdos deben cumplir con la calidad que nosotros mismos exigimos en la granja”, afirma Christian, refiriéndose también al hecho de que producen en ciclo cerrado.
El 80 % de los lechones se ceban en la propia explotación y se entregan a Tican, mientras que el 20 % restante se vende a cebaderos cercanos que también suministran a Tican. En Thygrisen no están teniendo problemas en la producción de machos enteros, por lo que no ven necesario añadir trabajo ni generar estrés innecesario mediante la castración, apostando por un manejo lo más simple posible.
Alta calidad y un sistema de alojamiento adecuado
Del sistema de alojamiento original apenas queda nada. Thygrisen ha diseñado las instalaciones según sus propias ideas. El diseño permite trabajar con grupos más pequeños, lo que reduce las lesiones en extremidades y las peleas entre animales.
La calidad de las nulíparas suministradas por la granja multiplicadora Vestsalling es satisfactoria, al igual que la colaboración con su propietario, Klaus Bjerre, uno de los proveedores de DanBred, con una reputación bien conocida por Christian. Por este motivo, continúan adquiriendo las nulíparas en Vestsalling.

No hay nulíparas sin un buen pienso
Thygrisen produce todo el pienso para sus animales. Mantienen un concepto de alimentación sencillo, sin aditivos, pero asegurando una calidad óptima y ajustando las raciones según los análisis para cubrir las necesidades de los cerdos. El grano se limpia exhaustivamente, y lo mismo ocurre con el agua.
“Sé que, si cuidamos bien a la cerda, ella cuidará bien de los lechones. Y esto empieza por un grano limpio y de buena calidad”, subraya Christian.
En el manejo de nulíparas, se presta especial atención al espesor de grasa dorsal. Su desarrollo se controla midiendo la grasa dorsal y pesando a las cerdas, y se incluye tarta o caramelos como parte de su ración.
“Las nulíparas tienen un potencial genético para un crecimiento rápido y un alto porcentaje de carne magra. Por eso damos mucha importancia a su alimentación, para que alcancen una grasa dorsal adecuada antes de la primera cubrición y seguimos monitorizándolas”, explica Anja, añadiendo que consideran haber encontrado buenas soluciones.
Fuerte presencia femenina en el equipo
La explotación cuenta con personal danés y ucraniano y recientemente ha incorporado a cuatro aprendices daneses. La mayoría de los empleados lleva muchos años en la empresa y una parte importante son mujeres que han buscado activamente este lugar de trabajo, lo que podría indicar un cambio de tendencia en el sector.
“Algunas llegaron como estudiantes de escuelas agrarias y decidieron pasar de vacuno a porcino. Queremos apoyar a la próxima generación de ganaderos, y creemos que están haciendo un gran trabajo”, comenta Christian.
Tras el reinicio de la granja, se ha intensificado el enfoque en bioseguridad, incluyendo la instalación de un sistema combinado de luz UV y filtración de aire de SKOV para purificar el aire de entrada a las naves y reducir el riesgo de introducción de enfermedades.
Al mismo tiempo, se mantiene un fuerte énfasis en las rutinas diarias. El equipo se responsabiliza del cumplimiento de los protocolos y las tareas se realizan de inmediato, sin dejarlas para el siguiente turno, evitando pérdidas de información o errores por falta de comunicación.
Christian y Anja tienen muchos años de experiencia y han establecido rutinas que funcionan. Por ello, los nuevos empleados deben integrarse en el sistema existente. Las nuevas ideas son bienvenidas, pero en general saben qué es lo que mejor les funciona.

Colaboración estrecha con DanBred
Anja destaca que contar con un asesoramiento competente y accesible fue también un factor clave a la hora de elegir genética. Durante todo el proceso, el consultor de comunicación Henrik Henriksen, de DanBred, ha actuado como interlocutor y apoyo técnico.
Según Henrik Henriksen, estar disponible es una parte esencial del trabajo, incluso cuando los clientes llaman con problemas. Abordar los retos de forma temprana facilita volver rápidamente al buen camino y obtener resultados.
Thygrisen está satisfecha con la decisión de cambiar de genética y, tras un intenso 2025 marcado por el reinicio completo de la granja y la implantación de una nueva genética, afronta 2026 con confianza y tranquilidad.



